Apagó la luz, cerró los ojos, intentó poner su mente en blanco o en negro, sin embargo, un arcoíris de pensamientos y sentimientos le iluminaban. Ya no había nada que hacer, la verdad se le había presentado ante sí y definitivamente no era lo que ella esperaba.
Sofía, se había enamorado ciegamente de Iván, lo conoció en aquella fila que hacían para entrar al concierto, un evento esperado por mucho tiempo, aquél grupo argentino de rock latino que desde niña escuchó, se presentaba por primera vez en su ciudad, no encontró quien pudiera acompañarla, pero eso no la limitó. A su vez, Iván, que se acompañaba de un grupo de amigos, también había esperado ese momento por mucho tiempo.
Las puertas se abrirían a las seis de la tarde, eran ya las siete y no se asomaba ningún rostro por el recinto. Sofía comenzó a impacientarse y ponerse nerviosa, le preguntó la hora a Iván y entablaron una amena charla, ninguno de los dos se dio cuenta del paso del tiempo y cuando por fin se autorizó la entrada, Iván, asumiendo las burlas y bromas de sus amigos, decidió quedarse con Sofía y disfrutar juntos el concierto.
Comenzó de esa forma una bonita amistad, ella sola, él separado y saliendo de una angustiante relación; al poco tiempo iniciaron un intenso romance. Él muy preocupado por ella, siempre atento a sus necesidades, llenando de sorpresas cada uno de sus días, dedicando cada minuto que la vida les permitía para estar juntos, acompañarse, regalonearse y todo lo que parece idílico en una relación; pero había un problema que empañaba esta felicidad, hechos que con el tiempo se fueron acentuando; esto era la adicción que Sofía tenía por ciertas drogas y la facilidad con que Iván podía desplazarla cuando ella más lo necesitaba; lo segundo producto de los constantes cambios en el estado de ánimo de Sofía.
Él, aburrido de no poder hacerse cargo del problema de su amada, se dedicó a salir constantemente con sus amigos y retomar las noches de jolgorio, borracheras y juergas. Ella, aburrida de sentirse sola y transportada a la soledad, dolida con el sentimiento de vacío que quedaba en su vida cada vez que estaban juntos, se sumergía en el olvido momentáneo, que los distintos tipos de estupefacientes provocaban en ella; recurriendo a este recurso cada vez más seguido.
Una noche, Iván llamó por teléfono a su pareja, porque a pesar de las complicaciones que se presentaban en su relación ellos se amaban profundamente, notó en su voz más angustia de la habitual, se preocupó y fue a visitarla.
Golpeó la puerta de su casa muchas veces, aunque tenía llaves, siempre respetó su espacio y privacidad, sin embargo, como nadie abrió la puerta sacó de su bolsillo aquél elemento que le permitiría entrar. La encontró en su cama, con un frasco de medicamentos vacío, por más que intentó hacerla reaccionar no lo logró. La tomó en sus brazos y se dirigió a un centro médico, una vez allá, un doctor le anunció que había tenido una sobredosis y que era necesario internarla en un centro de rehabilitación.
Pasaron seis duros meses en que ella estuvo dentro del centro de rehabilitación, al principio Iván la visitaba todos los días, al pasar el tiempo, esos encuentros se fueron alejando y en el último mes lo vio muy poco, esto evidentemente no le ayudaba mucho en su recuperación. Un día le dieron el alta, Iván fríamente la fue a buscar y la llevó a su casa, cuando llegaron, Sofía, que se había dado cuenta de este cambio tan radical lo enfrentó, se encontró con la sorpresa que durante esos seis meses Iván había encontrado a otra persona, se había enamorado y pensaba casarse nuevamente, muy pronto. Sofía hizo como si nada le importara, incluso lo felicitó. Iván se disculpó y le pidió permiso para sacar las cosas de su casa alguno de esos días, Sofía le dijo que cuando él quisiera.
Pasaron varios días en que Sofía esperó y esperó a que Iván llegara a buscar sus cosas, sin embargo, esto no pasó. Ella se decidió a apartar en soledad los elementos que le provocaban recuerdos desagradables, sentía que empezaba a recuperarse. Una vez que empezó con este proceso, vinieron a su corazón distintas situaciones que en algún minuto la llenaron de amor y de hermosos momentos. No pudo más….
Apagó la luz, cerró los ojos, intentó poner su mente en blanco o en negro, sin embargo, un arcoíris de pensamientos y sentimientos le iluminaban. Ya no había nada que hacer, la verdad se le había presentado ante sí y definitivamente no era lo que ella esperaba.
Providencialmente, pero tarde, Iván apareció en la casa de Sofía al día siguiente y después de mucho golpear se decidió a entrar, caminó por el estrecho pasillo hasta el dormitorio que alguna vez fue de ambos y lo que su mirada encontró fue el cuerpo muerto de Sofía, se había suicidado de una sobredosis.













Comentarios recientes
hace 2 días
hace 3 días
hace 3 días
hace 6 días
hace una semana
hace una semana